Mi voz: Un grito de paz, amor y libertad

“MI VOZ”: un grito de paz, amor y libertad

 

“MI VOZ” de Liz Tocci nace como una canción de esperanza y se transforma en una declaración de principios: basta de guerra, basta de odio; es tiempo de elegir la paz, el amor y la libertad.

 

La canción propone una mirada profundamente humana frente a un mundo atravesado por conflictos, violencia y divisiones. Su mensaje no busca responder al odio con más odio, sino recordar que todavía existe otra manera de relacionarnos: escucharnos, abrazarnos y reconocernos en nuestra humanidad.

 

En “MI VOZ”, la libertad también adquiere un significado íntimo. No se trata solamente de la libertad que se reclama frente a las injusticias externas, sino de aquella que comienza dentro de cada persona: animarse a hablar, a sentir, a elegir y a dejar atrás los miedos que muchas veces nos silencian.

 

La canción está especialmente vinculada al universo de QUINDI REGINA, la obra literaria de Liz Tocci, donde la voz propia representa identidad, fortaleza y transformación. Así, “MI VOZ” se convierte en una invitación a recordar que cada ser humano tiene algo que decir y que ninguna historia debería quedar condenada al silencio.

 

Su mensaje es sencillo y, al mismo tiempo, urgente: que nuestras manos aprendan a abrazar en lugar de herir; que el amor tenga más fuerza que el odio; que la libertad no sea un privilegio, sino un derecho; y que la paz comience también en cada uno de nosotros.

 

“MI VOZ” es, en definitiva, un grito de paz que nace desde la sensibilidad. Una canción que no pretende imponer respuestas, sino despertar una pregunta: ¿qué mundo queremos construir con nuestra propia voz?

 

Porque a veces una canción puede ser mucho más que música. Puede convertirse en un mensaje, en una bandera y, sobre todo, en una esperanza compartida.

 

MI VOZ es elegir la paz.

MI VOZ es elegir el amor.

MI VOZ es elegir la libertad.

Lírica

MI VOZ

Verso 1
Si alguna vez el mundo se hace ruido,
cerrá los ojos, escuchá tu corazón.
Hay una luz que duerme en el silencio,
esperando convertirse en canción.

No naciste para andar con miedo,
ni para pedir permiso para brillar.
Hay un jardín debajo de tu pecho
que ninguna guerra puede marchitar.

Pre-coro
Y si las sombras vienen a buscarte,
dejá que el viento se las lleve al mar.
No hay corona más hermosa
que aprender a gobernar la propia paz.

Coro
Basta de guerra, basta de odio,
que nuestras manos aprendan a abrazar.
Que cada lágrima encuentre una estrella,
que cada herida pueda respirar.

Basta de guerra, basta de miedo,
que nadie tenga que dejar de soñar.
Si alguna vez se apaga el cielo,
seamos nosotros la luz que vuelve a alumbrar.

Verso 2
No quiero un mundo lleno de vencedores
si para ganar hay que hacer llorar.
Prefiero un corazón lleno de flores
que una espada que no sabe descansar.

Que las palabras sean puentes,
que la ternura no sea debilidad.
Que cada mujer recuerde su nombre
y que nadie le robe su libertad.

Pre-coro
Porque una reina no necesita un trono,
ni una corona para saber quién es.
Se vuelve reina cuando se elige,
cuando se abraza y vuelve a ponerse de pie.

Coro
Basta de guerra, basta de odio,
que nuestras manos aprendan a abrazar.
Que cada lágrima encuentre una estrella,
que cada herida pueda respirar.

Basta de guerra, basta de miedo,
que nadie tenga que dejar de soñar.
Si alguna vez se apaga el cielo,
seamos nosotros la luz que vuelve a alumbrar.

Puente — casi susurrado
Y vos…
que alguna vez pensaste que eras poco,
mirate ahora…

Tenés el universo en los ojos,
tenés la vida latiendo en la piel.
No esperes que alguien venga a salvarte:
hay una reina aprendiendo a nacer en vos.

Y cuando ames,
que sea sin perderte.
Y cuando llores,
que no te dé vergüenza.
Porque también florecen las mujeres
después de atravesar la tormenta.

Coro final — creciendo
Basta de guerra, basta de odio,
hagamos del amor una revolución.
Que cada niño pueda dormir tranquilo,
que cada pueblo encuentre una canción.

Basta de guerra, basta de miedo,
nadie nació para vivir en dolor.
Si cada uno enciende una pequeña luz,
juntas las luces pueden vencer la oscuridad.

Outro — suave
No naciste para ser sombra…
naciste para ser luz.

No naciste para obedecer al miedo…
naciste para elegir quién querés ser.

Y cuando gobiernes tu propia vida,
cuando te mires y vuelvas a elegirte…

vas a entender:

que la corona siempre estuvo dentro de vos.

Mi voz…
mi paz…
mi libertad…
mi voz.

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